jueves, 17 de abril de 2014


Esto de ser un tigre tiene sus problemas; a veces, sólo a veces, un tigre que está sentado al sol a la puerta de su casa ve pasar a una cebra, y desearía ser cebra y no tigre.

Ser cebra, pensó el señor tigre, es menos complicado. Las cebras son cariñosas, no tienen que rugir nunca, comen toda la hierba que quieren, siempre juntas en la manada, nunca se pelean las cebras, porque no tienen que cazar, y en la noche se juntan para dormir acurrucadas las unas contra las otras. Definitivamente, pensó el señor tigre, es algo grande ser una cebra…..

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