Y así mientras el señor tigre meditaba, con meditación lenta
y profunda, se alejó la cebra con su bolsito verde de ir al mercado. Vaya, se
fue, pensó el tigre bueno, cuando después de mirar al cielo en busca de una
respuesta para el dilema que tenía, comprobó que la cebra ya no estaba delante
de su vista. Por una vez, cebrita, te has librado.. que yo soy un tigre malo,
pero que muy malo…
viernes, 18 de abril de 2014
jueves, 17 de abril de 2014
Esto de ser un tigre tiene sus problemas; a veces, sólo a
veces, un tigre que está sentado al sol a la puerta de su casa ve pasar a una
cebra, y desearía ser cebra y no tigre.
Ser cebra, pensó el señor tigre, es menos complicado. Las
cebras son cariñosas, no tienen que rugir nunca, comen toda la hierba que
quieren, siempre juntas en la manada, nunca se pelean las cebras, porque no
tienen que cazar, y en la noche se juntan para dormir acurrucadas las unas
contra las otras. Definitivamente, pensó el señor tigre, es algo grande ser una
cebra…..
domingo, 6 de abril de 2014
El tigre bueno 1
Érase una vez un tigre muy bueno que no sabía que lo era. Es normal, los tigres tienen grandes fauces, el pelo largo y las garras afiladas.
Un día de verano estaba el señor tigre a la puerta de su casa y vio pasar una cebra. Pensó: "debería comerme a la señora cebra, porque soy un tigre muy, muy malo...
(continuará)
Un día de verano estaba el señor tigre a la puerta de su casa y vio pasar una cebra. Pensó: "debería comerme a la señora cebra, porque soy un tigre muy, muy malo...
(continuará)
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