viernes, 18 de abril de 2014

El tigre bueno 3


Y así mientras el señor tigre meditaba, con meditación lenta y profunda, se alejó la cebra con su bolsito verde de ir al mercado. Vaya, se fue, pensó el tigre bueno, cuando después de mirar al cielo en busca de una respuesta para el dilema que tenía, comprobó que la cebra ya no estaba delante de su vista. Por una vez, cebrita, te has librado.. que yo soy un tigre malo, pero que muy malo… 

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